RESEÑA - CHAINSAW MAN - Sr Geek

RESEÑA – CHAINSAW MAN



Título original: Chainsaw Man (チェンソーマン)

Año: 2018-2020

Duración: 11 volúmenes.

País: Japón.

Guion y dibujo: Tatsuki Fujimoto.

Editorial: Jump Comics.

Demografía: Shonen.

Género: Acción, aventura, demonios.

Como ya creo haber expresado en otras ocasiones, la Weekly Shonen Jump entró a una etapa muy interesante hace unos pocos años atrás. Una etapa donde parecían destacar obras que le daban un toque más maduro a la revista, por ejemplo: Jujutsu Kaisen, Act-Age (que en paz descanse), Jigokuraku (aunque en realidad esta solo salió en la Shonen Jump+) y, el manga que nos concierne hoy, Chainsaw Man.

Este fue creado por Tatsuki Fujimoto en el 2018 y terminó en el 2020 con un total de 11 volúmenes recopilatorios. La historia del pibe motosierra fue furor por todo el mundo y nos dejó a todos con ansias de más tras pasar tan poco tiempo en la revista. No era algo que se veía todos los días. Entre tantos títulos cómicos, de pelea y deporte con mensajes motivadores que siguen una misma estructura, Chainsaw Man era como una bocanada de aire fresco. Era sangriento, desagradable, crudo, irreverente, pero también sensible, sincero y simpático.

La historia nos muestra a Denji, un adolescente que hereda una gran deuda con la Yakuza luego de que su padre se suicidara, así que no le queda otra que hacer trabajos para ellos con tal de reducir la deuda y evitar que lo maten. Entre esos trabajos, está el de cazar demonios junto con su perro-motosierra (sí, posta) Pochita. Sin embargo, en medio de un desafortunado evento, la vida de Denji peligra y Pochita se fusiona con él, revelando que este en realidad era un demonio. De esta forma, Denji se convierte en mitad humano, mitad demonio motosierra y comienza su trabajo como cazador de demonios público.

Sí, partiendo de la premisa, la introducción que hice no parece tener sentido porque suena como un típico título de la Jump. Tenemos al protagonista raro con un pasado trágico que, de una forma u otra, consigue poderes sobrenaturales y se plantea una gran meta. Ahí es cuando el manga empieza a mostrar sus verdaderos colores. Denji no es un personaje noble que intenta ayudar a los demás o cambiar el mundo para bien o para mal, directamente no tiene convicciones. Es un adolescente egoísta que te hace acordar más a un perro que vive por impulso y en base a lo que le conviene. Capítulo tras capítulo vemos como masacra demonios a cambio de conseguir el favor más básico, burdo y vacío, casi como si se tratara de una comedia pasada de moda. Sin embargo, el hecho de conseguir lo que quiere no necesariamente significa algo bueno. En esta confrontación en la expectativa y la realidad, Denji comienza a desarrollarse lentamente como humano y a respetar tanto sus propios valores como los de aquellos que lo rodean.

Chainsaw Man no se enfoca solo en desarrollar a Denji. También tenemos a Power y Aki, sus compañeros. Power es el demonio de sangre que posee el cuerpo de una joven y funciona como una versión exagerada del protagonista, ya que es bastante impulsiva y egoísta. Aki, por otro lado, es solo un cazador de demonios bastante serio que solo persigue el objetivo de matar al demonio que mató a su familia. En ellos ves esta tendencia de Fujimoto en no idealizar a sus personajes. Él no busca que ellos inspiren a los lectores con actitudes alegres y carismáticas, o con frases inspiradoras e indicadas. Más allá de lo que les hace vivir su trabajo, siguen siendo humanos (o algo cercano). Seres con emociones que pueden ser perturbadas fácilmente y que sufren las consecuencias de cada misión. No son héroes, son personas que siguen una profesión que les excede, pero son demasiado tercos con sus deseos como para darse cuenta.

Por otro lado, el arte de Fujimoto es muy destacable. Se nota la evolución que hubo entre su obra anterior Fire Punch (2016-2018) y esta. Desde las viñetas salpicadas de sangre y entrañas hasta el diseño de los demonios, uno se ve imposibilitado de despegarse de las páginas. El diseño de los demonios fue lo que me pareció más prometedor ya que estos se basan en los miedos de la gente y estos pueden ser cosas específicas como una pistola o abstractas como la eternidad. De esta manera, el autor lleva a cabo dibujos muy intrigantes, algunos con más sentido que otros, pero que de igual manera cumplen su función de desconcertar al lector.

Con todo esto en cuenta, la trama de Chainsaw Man no hace más que ir en subida, pero en lo que va llegando a su final, se nota un aceleramiento de los acontecimientos que termina dejando un poco de insatisfacción. Son capítulos muy dinámicos, en los que algunos directamente no dependen del dialogo para captar la atención del lector, pero a cambio de tanta adrenalina, se deja de lado información que te deje entender al villano o algunos puntos importantes de la trama. De todas formas, podemos asumir que algunas incógnitas serán respondidas en el 2022 ya que esto es solo la primera parte de la historia que busca contar Fujimoto.

En definitiva, Chainsaw Man es una lectura completamente recomendable si queres salirte un poco del manual Shonen Jump. Es un manga que cumple con todas las temáticas que propone y es capaz de asombrarte con peleas de locura y emocionarte hasta las lágrimas con sus personajes. Les dejo acá el tráiler del anime ya confirmado para el 2022 que va a ser producido por el estudio MAPPA. La fiebre de la motosierra no para.

SCORE:

A favor

EN CONTRA

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