RESEÑA - SLAM DUNK - Sr Geek

RESEÑA – SLAM DUNK

Título original: Slam Dunk (スラム ダンク).
Año: 1990.
Duración: 31 volúmenes.
País: Japón.
Guion y dibujo: Takehiko Inoue.
Editorial: Shueisha.

Demografía: Shonen.
Género:
Deporte – Comedia – Drama.

Como Slam Dunk hay muchas historias pero creo que ninguna es tan atrapante. Todo aquel que tenga un poco de memoria y edad suficiente recordará, por lo menos, haber escuchado hablar de la serie animada que se transmitía en la tele en los años 90. Hoy vamos a hablar un poco no de la serie animada que ya de por sí tiene un nivel bastante alto, sino del manga que dio origen a los personajes icónicos que vimos por primera vez en la pantalla chica. Bajo el sello de la Shonen Jump en el año 1990 apareció de la mano del mangaka Inoue Takehiko una serie Shonen deportiva que impulso a los jóvenes japoneses a jugar basketball y que por un tiempo mantuvo el record de ser el manga más vendido del mundo.

Hanamichi Sakuragi es el típico pandillero juvenil que tras ser rechazado más de 50 veces por chicas a las que le declara su amor, entra a la secundaria Shohoku junto a sus amigos y  conoce a Haruko Akagi de quien se enamora perdidamente. Hanamichi para impresionar y conquistar a Haruko se propone convertirse en un talentoso jugador de Basketball, deporte que Haruko ama. Sin embargo la piedra más grande en su camino, además de su inexperiencia en los deportes, su arrogancia y su temperamento impulsivo será Kaede Rukawa, el novato estrella que entró al equipo de basketball junto con él. Hanamichi deberá superar en todos los aspectos a Rukawa para demostrarle a Haruko que es el más grande basquetbolista de japón.

Slam Dunk, como todo Shonen que se precie, es una historia llena de acción. Solo que en su gran mayoría no retrata peleas épicas sino partidos de basketball y acá está lo más atractivo de este manga: La narrativa. Todos sabemos que si hay gente que tiene gran dominio sobre como retratar movimiento y velocidad en una página son los mangakas pero Slam Dunk es un trabajo perfeccionista donde cada cuadro mostrando cada movimiento construyen lo más asemejado a un partido de basketball real, cosa que no es nada fácil. El basketball es popular por ser un deporte lleno de movimientos rápidos y contar con poco tiempo para hacer jugadas, pases, tiros, etc. Slam Dunk logra todo esto pero sin dejar el elemento dramático detrás.

-“¿Por qué sigue en el equipo si ni siquiera te gusta ese deporte?”

-“Porque soy un jugador de basketball.”

Si bien los partidos están narrados de una manera celestial no podemos evitar sentir que el tiempo se congela en los momentos de mayor tensión, el autor logra esto a voluntad gracias a la gran carga dramática que agrega no solo a la historia y a los plot points sino también a los personajes.

Cada personaje de Slam Dunk es un mundo (menos Haruko, que más que un mundo es un satélite). Cada uno de los integrantes del equipo de basketball de Shohoku tiene distintos motivos para estar ahí, cada uno tiene un motivo para lograr sus metas y cada uno lucha contra un demonio. Akagi, el capitán del equipo, por ejemplo, que al ser este su tercer y último año en la secundaria si no logra entrar y ganar el torneo nacional ya no tendrá más oportunidades de cumplir su sueño; Rukawa siente el incontrolable impulso de superarse a sí mismo y a todos los jugadores con los que se enfrenta hasta incluso querer superar a los demás integrantes de su propio equipo; Ryota es un jugador veloz y talentoso pero en ciertos momentos duda de su capacidad al enfrentarse a jugadores que lo sobrepasan por varios centímetros de altura; Mitsui fue un gran jugador al entrar a la secundaria pero luego de una lesión en la rodilla y una gran decepción dejó de jugar por dos años lo cual le pasa factura en cada partido que juega y finalmente Sakuragi quien trata de lucirse y superar a los demás para conquistar a Haruko siendo Rukawa su más grande obstáculo y rival. Dejo a Sakuragi al final no solo por ser el rol protagónico sino también porque es él quien impulsa el mensaje más fuerte de Slam Dunk, que resumidamente es “la pasión”.

Slam Dunk además de ser una historia de crecimiento, superación, muchísima comedia, compañerismo y trabajo en equipo, es una historia que nos enseña y nos expresa gran pasión por las cosas que amamos hacer. No importa por qué empezamos a hacer las cosas sino por qué continuamos con ellas.

 

¿Hay cosas malas en esta obra? No. Pero si cosas que hacen un poquito de ruido. Por ejemplo el final.

El final, dejémoslo claro desde el principio es espectacular, bien construido y ejecutado, con todos los personajes y el autor tirando toda la carne a la parrilla. Pero no puedo evitar sentir que el final estuvo un poco apresurado y que Slam Dunk daba para mucho más. No hablo de una serie kilométrica como One Piece o Detective Conan, pero realmente deja con ganas de ver más de Shohoku y sus integrantes los cuales sentí que faltaba profundizar un poco en su historia sin mencionar que se hace la introducción a grandes rivales para el equipo que luego no participan en la historia como se esperaba, por esto si bien el autor dice que la obra terminó como él siempre lo había planeado es un poco difícil de creer.

Además de la acción, los partidos de basketball, ganar o perder, es una historia entretenida de leer y disfrutar cuando sea y en la que seguramente nos sentiremos identificados con algunos o todos sus personajes. Y ahora mismo @ivrea.ar está editando este manga en Argentina, ¿te vas a perder la oportunidad de tener esta obra de arte en tu biblioteca?

SCORE:

A favor

EN CONTRA

¡ Comparte este artículo !
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Tumblr
Tumblr
Pin on Pinterest
Pinterest

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *