RESEÑA - GOOD OMENS - Sr Geek

RESEÑA – GOOD OMENS

Título original: Good Omens.
Año: 2019.
Duración: 60 min.
País: Reino Unido.
Dirección: Douglas Mackinnon; Neil Gaiman (Creador, basada en su novela coescrita con Terry Pratchett).
Música: David Arnold.
Fotografía: Gavin Finney.
Reparto: Michael Sheen, David Tennant, Adria Arjona, Jack Whitehall, Sam Taylor Buck, Michael McKean, Miranda Richardson, Jon Hamm, Ned Dennehy, Daniel Mays, Mireille Enos, Yusuf Gatewood, Lourdes Faberes, etc.
Productora: BBC, Narrativia, The Blank Corporation, Salt River Studios, Amazon Studios.
Distribuidora: Amazon Prime Video.
Género: Ciencia ficciónFantasíaComedia.

Creo que es muy difícil hoy por hoy, con la cantidad de producciones que salen año a año, crear una serie de fantasía que nos atrape con los primeros capítulos, gracias en parte a la pérdida de asombro por la gran exposición a las mismas y, por ende, a su capacidad de innovar. Una que lo hace de gran forma es la que hoy les traigo: Good Omens.  Esta es una serie de Amazon basada en la novela homónima de 1990 escrita por Terry Pratchett y Neil Gaiman. Acá te cuento por qué no tenés que dejarla pasar.

Tal cómo nos lo había indicado alguna vez la Biblia, el mundo está condenado al Apocalipsis, por lo que la llegada del Anticristo anuncia el comienzo del juicio final a la humanidad.  Es ahí cuando Azirafel, un ángel algo esnob y quejoso, y Crowley, un carismático demonio, al no estar contentos con el fin de la Tierra, deciden buscar al niño para impedirlo.

Lejos de ser una serie brillante, esta historia se sostiene gracias a dos pilares fundamentales: la dinámica entre los dos protagonistas sumamente entrañables y la construcción de este universo en un tono aparentemente family friendly, pero con un humor simple, pero irónico, ácido y profundo.

Lo primero por lo que te entra la serie es con los personajes del ángel Azirafel (Michael Sheen) y del demonio Crowley (David Tennant). Ambos, trabajan una dinámica aparentemente opuesta, en la que son dos versiones alternas de una zona gris. Me explico, dentro de este mundo en que claramente hay dos bandos, el cielo y los ángeles, por un lado, y el infierno y los demonios por el otro, en una clara construcción de blancos y negros. Estos dos juegan un papel de dos matices distintos de una especie de zona gris gris. Podría decirse que los bandos son una suerte el Yin y el Yang, obstinados en sobreponerse el uno por sobre el otro, por lo que Azirafel y Crowley son el Yin dentro del Yang y viceversa. Evidencian la complementariedad, y la necesidad mutua. Una dualidad similar entre el cielo y el infierno, por ponerlo en estos términos, ala de Batman y Joker, representan una idea de equilibrio, algo que no se ve mucho en occidente. Por otro lado, ambos actores saben matizar este parecido entre sus personajes enfatizando sus características angelicales o demoníacas, rayando lo caricaturesco, pero sin terminar de caer en ello. Además, muestran una gran química en pantalla juntos, realmente uno termina comprando su vínculo.

Otra parte fundamental de la frescura de la serie es la forma en que desarrollan su universo y la lógica dentro del mismo. Si bien mucho se explica a través de los protagonistas, acá se toman conceptos e ideas de los relatos religiosos y se les da una vuelta de tuerca humorística algo simple, pero no menos profunda. A ver, creo que no pretende bajar una línea en ningún momento, no al menos una rígida, sino que busca incomodar irónicamente con ciertos tópicos de la religión, desnaturalizarlos, que su sentido más difundido no quede gratuitamente en nosotros. El tipo de comentario sarcástico que Los Simpsons supieron tener alguna vez.

Algo que quizás le pesa a la serie es su narrativa, ya que al tener un arranque super explosivo y un ritmo muy acelerado, con una cantidad enorme de información y de subtramas, construye una serie con un tempo de ska, por decirlo de alguna forma. Luego de esos primeros episodios donde ya la trama y cada una de las subtramas se encaminan y van hacia un claro entrecruzado, la vertiginosidad baja y se avanza más lento (y de forma algo más aburrida) hacia el clímax. Esta ralentización, lejos de ser algo grave, puede llegar a molestar a algunos espectadores, e incluso se llega a deslucir un poco. Por otro lado, esto le da un aire levemente infantil, que claramente no es, por lo que puede predisponer cosas que no pretende.

En conclusión, Good Omens es una buena serie, llena de buenos momentos, con toques de humor irónicos, un universo atrapante y, por sobre todas las cosas, unos personajes muy memorables. Más allá de sus problemas, y de no ser una historia super compleja, cierra de principio a fin y termina siendo un producto muy disfrutable.

SCORE:

A favor

EN CONTRA

¡ Comparte este artículo !
Share on Facebook
Facebook
Tweet about this on Twitter
Twitter
Share on Tumblr
Tumblr
Pin on Pinterest
Pinterest
Maxi
Maxi
Reseño muy duro, como un esclavo, ya se me olvidó, bueno pagueme dinero. Parido en Gotham, educado en Howarts, alumno del doc Brown e Indiana. Fin del comunicado.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *