RESEÑA - EL FERROCARRIL SUBTERRÁNEO - Sr Geek

RESEÑA – EL FERROCARRIL SUBTERRÁNEO

Título original: The Underground Railroad.

Año: 2021.

Duración: 60 min aproximadamente.

País: Estados Unidos.

Dirección: Barry Jenkins (también creador).

Música: Nicholas Britell.

Fotografía: James Laxton.

Reparto: Thuso Mbedu, Joel Edgerton, Chase W. Dillon, Aaron Pierre, Jared Warren, Shiquita James, Sheila Atim, Lucius Baston, Kraig Dane, Trevor David, William Jackson Harper, Jeff Pope, Peter Mullan, etc.

Productora: Plan B Entertainment, Amazon Studios, PASTEL, Big Indie Pictures.

Distribuidora: Amazon Prime Video.

Género: Drama – Fantástico – Esclavitud .

En los últimos años ha habido varias producciones que abordaron la esclavitud de los afromaericanos en los Estados Unidos, cómo por ejemplo Harriet, Django Unchained, Enmienda XIII o 12 años de esclavitud entre otras, el ganador del Oscar Barry Jenkins se da a la tarea de darnos una visión renovada y apabullante en su serie El ferrocarril Subterráneo (The Underground Railroad)

Basada en la novela homónima de Colson Whitehead, la serie trata sobre Cora, una joven esclava de una plantación Randall, en el estado sureño de Georgia, quien fue abandonada por su madre. Un día César, otro esclavo, le confiesa sus planes de huir de la hacienda gracias a un ferrocarril subterráneo secreto, por lo que ambos deciden escapar al norte en busca de su libertad.

Esta serie logra, cómo ninguna otra producción de su tipo hasta el momento, sumergirnos dentro de la condición humana y sus miserias, dándonos de paso una reflexión cruda y sumamente actual del problema de racismo endémico en los Estados Unidos. Esto se da gracias a que el guion plantea cada uno de sus episodios como una suerte de relatos verosímiles, que funcionan cómo una metáfora de situaciones muy actuales. Me explico, obviamente que ese tipo de hechos no existen más, pero entre líneas deja ver ideas o mensajes muy presentes hoy en día. Toma la lectura contemporánea del problema y usa el hecho histórico de la condición de servidumbre de los afroamericanos cómo recurso narrativo, lleva la cuestión al extremo para que comprendamos la sutileza. Por eso cada paraje del viaje de Cora toma un sentido y función única dentro del todo.

Por otro lado, Jenkins logra atraparnos en esta época cruda y de la cual muchas veces uno intenta ignorar, mediante la creación de un atmósfera, la cual gracias a cada plano, a cada movimiento de cámara, al sonido, a la musicalización, experimentamos al sur norteamericano, pero que poco a poco va cambiando de acuerdo vamos avanzando a lo largo de los Estados Unidos. También trabaja muy bien la ambigüedad entre lo onírico y lo fantástico, dando cómo resultado elementos muy verosímiles, de una suerte de realismo mágico, facilitando enormemente la inmersión en la historia. Quizás por momentos, sobre todo al principio, la serie pueda faltarle algo de ritmo, pero no entorpece para nada.

Mención especial para la musicalización y el sonido, las cuales trabajan muy bien con la acentuación de ciertos ruidos y melodías particulares para lograr momentos únicos y de alto impacto dentro de la serie. 

Toda la serie goza de una unidad orgánica, que por lo general no suele verse, debido en gran parte a la tarea titánica de Barry Jenkins en su adaptación, ya que es el mismo el encargado de coescribir el guion junto con Jihan Crowther, Colson Whitehead (autor de la novela) y Allison Davis, además de dirigir los 10 episodios.

La serie poco a poco nos hace cada vez más cercanos a Cora (Thuso Mbedu), con la cual vamos acompañando en su viaje casi que con las mismas emociones y sensaciones que ella, transitamos junto a ella cada etapa de inmersión dentro de la “libertad” y cómo esta repercute dentro de la propia Cora. Cada uno de los personajes secundarios son cuanto menos interesantes por sí mismos y no solo ayudan a la evolución de la protagonista, sino que son muy gravitantes en la construcción del propio mundo. Ahora bien, otro gran punto a favor de la serie, sino el mejor hecho, es el antagonista: El temible y cruel cazador de esclavos fugitivos Ridgeway (Joel Edgerton), no solo es un personaje excelente escrito, con un pasado que inexorablemente nos exhibe los motivos de su ser y de su forma de pensar, sino que funciona, tal cómo dije anteriormente, cómo una metáfora de una de las formas que toma la idiosincrasia estadounidense, una que está siempre al acecho. De más está decir el gran trabajo de los actores, pero por sobre todas las cosas destacan Thuso Mbedu , Peter Mullan (Ridgeway Senior) y el propio Joel Edgerton.

En conclusión, El ferrocarril subterráneo es un gran trabajo de Barry Jenkins, quien nos da una serie con una ejecución de muy alto nivel, la cual embellece un relato sumamente duro y desgarrador, cómo también atrapante.

SCORE:

A favor

EN CONTRA

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Maxi
Maxi
Reseño muy duro, como un esclavo, ya se me olvidó, bueno pagueme dinero. Parido en Gotham, educado en Howarts, alumno del doc Brown e Indiana. Fin del comunicado.

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