RESEÑA - DRAGON BALL Z: BUDOKAI TENKAICHI - Sr Geek

RESEÑA – DRAGON BALL Z: BUDOKAI TENKAICHI

Allá por el 2006, recuerdo que tenía una computadora medio pelo que corría juegos de la misma calidad. No eran malos, pero cuando los comparaba con las versiones de consola que tenían mis amigos, sentía que me estaba perdiendo de algo. Por lo tanto, luego de muchas suplicas, mis viejos me consiguieron la gloriosa PlayStation 2, la consola equivalente a la pareja que nunca podremos superar. Como si fuera poco, el primer juego que me dieron para estrenar la consola fue Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi o, como fue conocido en Japón, Dragon Ball Z: Sparking! Para mí, era lo mejor de dos mundos, un videojuego de Dragon Ball que era realmente mío. Había jugado otros en las casas de familiares o amigos, pero nunca pude disfrutarlos del todo por mi cuenta. Ahora podía molerme a palos, volar y tirar kame hame ha’s cuando yo quisiera hasta la hora que yo quisiera (o la que mis viejos me permitían en ese momento). Es por esta simple razón que Budokai Tenkaichi tiene un lugar tan especial en mi corazón y por la que decidí revisitarlo 16 años después de su lanzamiento.

Budokai Tenkaichi salió un año después del Budokai 3, el cual sigue siendo considerado hasta el día de hoy como uno de los mejores juegos de la franquicia. Normalmente, los juegos de Dragon Ball consistían en juegos de pelea 1 vs 1 en 2D (2,5D si hablamos de la saga Budokai) con algunas excepciones que se iban por el lado de la aventura o del combate por turnos. Lo que propuso Budokai Tenkaichi fue algo innovador y fiel al estilo del anime, ya que consistía en un juego de combate tridimensional que ponía la cámara atrás del personaje. Junto con esto, el jugador tenía la capacidad de volar libremente por el escenario, atacar a distancia, romper estructuras y demás. Este estilo de juego fue denominado por los fans como “Simulador de Dragon Ball” y terminó siendo la base, no solo de una famosa trilogía, sino de la mayoría de entregas que siguen saliendo hasta el día de hoy.

Sin embargo, al ser justamente el primer juego en intentar este tipo de jugabilidad, las fallas eran bastante notorias. Los controles de por sí eran toscos y los movimientos que podías realizar eran muy limitados. Budokai Tenkaichi desconoce la existencia de los combos y solo te da la opción de apretar incansablemente los botones de ataque mientras vos rezas que el enemigo no bloquee repentinamente para cortarte la racha y romperte la cara contra una montaña. Lo único que se podría contar como “combo” son los movimientos que te permiten romper la defensa del enemigo o que te dan un espacio para cargar el siguiente ataque y mandarlo a volar de una patada. Aun así, difícilmente se podría llamar a todo esto como una muestra de habilidad. Es más un juego de azar y reflejos que por momentos recuerda al piedra, papel y tijeras (lo más gracioso es que esta fue una mecánica que literalmente fue utilizada más adelante en Ultimate Tenkaichi) y esto se ve especialmente cuando traemos los ataques especiales a la ecuación.

Cada personaje tiene 5 movimientos especiales. Dos sirven como ”power ups” o defensa y tres se utilizan para atacar con distintos niveles de daño. Teniendo en cuenta que contamos con 80 personajes jugables (90 con las transformaciones), uno pensaría que habría una gran variedad de habilidades que coincidan con sus estilos o que adaptaran momentos importantes del anime, pero raramente es el caso. La mayoría de movimientos se repiten hasta el hartazgo, no cuentan con una coreografía que remita a algún personaje (exceptuando Yamcha) y hasta ni siquiera coinciden con el mismo. Se establecen ataques genéricos para rellenar el árbol de habilidades y nada más. Además, hay algunos movimientos que son simplemente injustos, siendo estos los ataques rápidos ya que son capaces de seguir al enemigo hasta la otra punta del mapa y solo se pueden bloquear si lanzas un ataque de ki en el momento justo.

Dejando de lado ya la jugabilidad, Budokai Tenkaichi ofrece cuatro modos de juego: campaña, “Ultimate Battle”, torneo mundial y evolución Z. También podes realizar duelos o practicar, pero eso ya es algo básico. La campaña consiste en ayudar Mr Popo a recuperar los recuerdos de Sheng Long y para eso recorreremos desde la saga de los Saiyajin hasta GT, incluyendo algunas películas e historias paralelas, lo cual es lo que le agrega más valor a este modo. No es que sean grandes historias, pero es interesante descubrirlas a medida que superas la historia canónica y ver para que lado van. De todos modos, la campaña me parece un modo bastante desastroso. Se concentra en traer todas las peleas que sucedieron en el anime, pero sin contexto. Para alguien que tiene fresca la historia no va a ser un problema seguir el hilo, pero en el caso contrario solo sería un dolor de cabeza. Para poner un ejemplo, se pasa de la pelea de Picollo contra Raditz a la de Picollo contra Gohan en forma de Ozaru, pero nunca te dicen que ese mono gigante es Gohan o que Picollo se lo llevó para entrenar. Sacado fuera de contexto, todo parece un mal viaje de ácido para el namekiano. Además, las cinemáticas que acompañan a estas peleas son muy pobres y suelen alejarse del material original, logrando que varios personajes pierdan su esencia. Esto último particularmente me pasó con Cell ya que, cada vez que le ganas, se refiere a sí mismo como un fracaso y eso no es algo que se le escuche decir, ni siquiera cuando era un ser imperfecto.

Lo que le agrega la cereza al postre es la pésima actuación de voz con la que cuenta el juego. Por defecto lo jugué en inglés y hay momentos en la campaña que son graciosos de lo tan mal hechos que están, tanto por la actuación como por el pésimo guion. Había olvidado lo horrible que era la voz inglesa de Freezer. Por suerte, Budokai Tenkaichi te da la opción de cambiar las voces al japonés y esto mejora un poco la experiencia.

En cuanto al modo “Ultimate Battle”, este es una excusa para usar el sistema de customización llamado “Evolución Z”. Este básicamente te permite usar y fusionar ítems que ganas durante la campaña para que tus personajes sean más fuertes y resistentes. Esto generalmente lo vería común si se tratara de un juego con combate online o que realmente requiera de subir de nivel para pasar la campaña, pero solo sirve para el “Ultimate Battle” que te hace pelear con un ranking de 100 personajes. No es divertido y los cambios en los personajes no son muy perceptibles. El único valor que le encontré a “Evolución Z” fue fusionar ítems especiales que te ayudan a desbloquear personajes. El modo de torneo mundial es el que tiene más rejugabilidad porque te permite armar distintos torneos y se vuelve mucho más interesante si lo jugas con amigos.

En resumen, Dragon Ball Z: Budokai Tenkaichi fue la imperfecta entrega que significó la base para casi todo lo que vemos ahora en los juegos de Dragon Ball. Podrá tener muchos fallos, pero lo poco que hizo bien significó una revolución para los amantes de la obra de Akira Toriyama y de los videouegos.

SCORE:

A favor

EN CONTRA

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