Reseña – Keep your Hands off Eizouken! – Sr Geek

Reseña – Keep your Hands off Eizouken!

A todos nos gusta el anime. No importa que posición tengas sobre el tema actualmente, es casi seguro que habrás visto algún que otro dibujo animado japonés en tu infancia, ya sea en formato serie o película, que generó un impacto en tu vida. La industria del anime es enorme, hay cientos de estudios que van y vienen constantemente para sacar tanto adaptaciones como series originales todos los meses. El catalogo que se puede encontrar no tiene fondo y posee obras tan variadas que seguro vas a encontrar algo que se acople a tus gustos. El anime es infinito y, una vez que te metes en ese mundo, es muy difícil que puedas salir. Ahora, ¿nunca les dio curiosidad cómo funciona el proceso para llevar a cabo estas cosas? ¿Cómo se las arreglan para contar estas historias y crear mundos tan impactantes con todos los obstáculos que puede haber de por medio? Bueno, los más expertos dirían: “Sí, creo que Shirobako (2014-2015) es un buen ejemplo”, y seguramente tengan razón. Sin embargo, hoy voy a hablar de un anime que salió hace poco y que le hace una digna competencia: Eizouken ni wa Te wo Dasu na! (2020). En otras palabras, Keep your Hands off Eizouken! o, tal vez como diría el comandante Ricky Fort: “¡Sacá la mano de ahí Eizouken, car@jo!”.

Basada en el manga de Sumito Owara, la historia se enfoca en el trio de amigas compuesto por Midori Asakusa, Sayaki Kanamori y Tsubame Misuzaki, quienes tienen como objetivo crear un estudio de animación en su instituto y así cumplir sus sueños de dar a conocer la infinidad de mundos que hay en sus cabezas.

Para empezar, hay que aclarar que este se trata del trabajo más reciente del director Masaaki Yuasa. Sí, el mismo que nos trajo The Tatami Galaxy (2010), Ping Pong: The Animation (2014) y Devilman: Crybaby (2018) entre otras cosas. Así que no, Eizouken no era un anime que había que dejar pasar porque era obvio que, por más extraño que fuera a resultar, iba a ser un viaje que valdría cada minuto. Las obras de Yuasa siempre destacaron por traer a la mesa un estilo que va desde una simpleza desprolija a una fluidez errática que te hace sentir en un mal (¿o bueno en este caso?) viaje de ácido que seguro termine convirtiéndose en un vicio. Este anime, a pesar de no destacar tanto como sus predecesoras, no es una excepción ya que, no solo cuenta con un diseño de escenografía y de personajes bastante bueno, sino que también varía entre tres tipos de animación para transportarte de un mundo a otro. Como el punto de la serie es mostrarte todo el proceso creativo que conlleva armar un corto animado, esta te lleva al mundo real, al mundo imaginario donde se llevan a cabo las ideas de nuestras protagonistas y al mundo del producto terminado. Obviamente, por temas de la trama, vamos a estar más acostumbrados a ver los primeros dos mundos y algo que me gustaría destacar es la extraña realidad en la que vive el trio de amigas. Más allá de que el mundo imaginario es muy divertido de ver porque copia una especie de boceto donde las chicas arman las cosas a su gusto, hasta con efectos de sonido realizados por ellas mismas, el mundo real es igual de interesante. La arquitectura de los barrios y de la escuela, junto con esa sensación laberíntica y futurista, logra que empatices mucho con la forma en que el trio protagonista se inspira. Eizouken te da a entender que el mundo real está tan lleno de aventuras y sorpresas como cualquier historia que estés creando en tu cabeza, por lo que no siempre estas esperando al momento en el que se ponen a crear durante la serie sino que todo lo que sucede en ella en sí te entusiasma.

Por otro lado, creo que lo que más disfrute de este anime fueron sus personajes. El desarrollo que este trio tiene encima es súper sólido y eso está claro desde el momento en el que empieza el opening (que también cabe aclarar que es tan maravilloso como pegadizo). En un análisis rápido, te das cuenta que armaron específicamente las personalidades de cada chica a través de sus formas de actuar durante la canción junto con otros datos más. De esa manera, una vez que empieza la serie, ya tenes una buena base de quienes son las que van a llevar adelante la trama y sentís una empatía más natural hacia ellas. Asakusa, la que cumple el rol de directora por su increíble capacidad de crear historias, mundos y vehículos, es también la más insegura del grupo y lo demuestra con sus pasos miedosos y erráticos. Kanamori, el cerebro del grupo que cumple con la parte más empresarial del estudio, es estructurada, arregla todo bajo sus propias normas y siempre manteniendo una distancia emocional del resto. Para mí es la más graciosa del trio. Por último, esta Misuzaki, una modelo que en realidad quiere ser animadora, y que trae un poco más de gracia y determinación al grupo, conectándose así creativamente con Asakusa. La química que poseen las protagonistas es muy palpable y logra darle otro gusto al anime porque, ya no solo es una historia que funciona como curso básico para entender la industria animada, sino también una historia de vida escolar con todos sus ingredientes bien balanceados.

(…) Eizouken no es innovadora por el tema que aborda pero sí lo es en su forma de hacerlo.

Como ya dije, Eizouken no es innovadora por el tema que aborda pero sí lo es en su forma de hacerlo. Empieza enganchándote desde lo más básico y sentimental (y con un lindo guiño a las obras de Estudio Ghibli), cuando surge esta fascinación y pasión por algo que sabes que lo queres convertir en tu vida. Luego de eso, te mete de lleno en el mundo del anime y trata de responder cada curiosidad sobre animación y marketing. Obvio, no todo está completamente especificado o aclarado pero, de todas formas, te sigue tirando datos bastante interesantes en cuanto a edición de sonido, publicidad y creación de vehículos, diseño de personajes, etc., junto con las diversas reglas que hay que tener en cuenta sobre la aerodinámica, la perspectiva y demás. Al mismo tiempo, la serie no te dice todo de manera concreta o didáctica sino que esconde ciertas enseñanzas para probarte que hay estrategias que son bastante comunes en el rubro y que no solo tiran cosas que se acoplan a la trama. Uno ejemplo puede ser cuando muestran un plano de personajes hablando pero sin apuntar a la boca, ahorrando así varios panales de movimiento y poder concentrar el trabajo en otras cosas.

Aunque ya no les quepa duda de que este anime me encantó, tengo una pequeña queja y es sobre el tramo final que recorre la historia. Los últimos capítulos, a pesar de seguir siendo entretenidos, se sienten apresurados y no parecen abarcar con tanta importancia el evento que se está contando. Aunque pone un par de obstáculos en el medio para nuestras protagonistas, estos son superados como si nada y te dan a entender que nunca se trató con un verdadero conflicto. Además, aunque al final tenga un mensaje bastante agradable que no necesita de una explicación muy exhaustiva, este no se percibe con la misma fuerza que uno esperaba de lo que se venia contando. Esto no quiere decir que sea un mal final pero admito que dejó con ganas de mucho más o, por lo menos, de un sentimiento más fuerte.

Resumiendo, Keep your Hands off Eizouken! me parece ya uno de los mejores animes que viene ofreciendo este 2020 (y sí, a lo mejor me estoy apresurando). El corazón y profesionalismo que posee este serie es tremendo y seguro puede llegar a gustarle tanto a seguidores del género como a los que no.

SCORE:

A favor

  • Los personajes.
  • La animación.
  • Su forma de enseñarte básicamente cómo se crea el anime y cómo funciona la industria.

EN CONTRA

  • El tramo final se siente algo apresurado y te deja con ganas de más.
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