RESEÑA – YESTERDAY WO UTATTE – Sr Geek

RESEÑA – YESTERDAY WO UTATTE

Crecer es una molestia. Sos una persona despreocupada hasta que la vida misma te tira un baldazo de agua fría para que entiendas que, de ahora en más, tu vida depende de vos. Tu carrera, tus relaciones, tu felicidad, todo es responsabilidad tuya y tenes toda la libertad necesaria para manejar esos aspectos. Sin embargo, es más fácil decirlo que hacerlo ya que el pasado siempre está sobre nuestros hombros, susurrándonos al oído acerca de esos tiempos que parecían mejores, familiares. Los recuerdos de antes son generalmente cálidos, otras veces dolorosos, pero son lo que conocemos y lo que nos formó. En cambio, el futuro es algo todavía desconocido, intimidante y no parece que haya algo seguro detrás. Crecer es un proceso molesto, pero necesario y eso es algo que podemos ver en Yesterday Wo Utatte o Sing Yesterday for Me (2020).

Basado en el manga de Kei Tõme, que se publicó entre 1997 y 2015, esta adaptación nos muestra como la vida de Rikuo, un recién graduado de la universidad que se considera un marginado de la sociedad, se cruza con la de Haru, una misteriosa chica de 18 años con un cuervo mascota que se enamora completamente de él. Sin embargo, también aparecerá Shinako, un antiguo amor de Rikuo que logrará que se forme un curioso triángulo amoroso.

Dirigida por Yoshijuki Fujiwara (GJ-bu, Plastic Memories, New Game!) y escrita también por Jin Tanaka (Date a Live, One Piece, Star Twinkle Precure), este anime trae a colación una historia tanto realista como nostálgica sobre las dificultades de crecer y seguir adelante. Esto se logra a través de las perspectivas de los tres protagonistas mencionados anteriormente y Rou, un joven aspirante a artista que está ligado al pasado de Shinako y quiere conquistarla. Cada uno de los personajes tiene sus propios obstáculos por superar y vemos como buscan crear una nueva etapa en el futuro que está por venir o que ya los alcanzó.

Como ya lo da a entender el título, el ayer siempre está presente y moldea las decisiones de los personajes, especialmente de Rikuo y Shinako. El primero está estancado en un mercado, sin ninguna motivación como para encontrar un trabajo que lo llene porque no se ve con la capacidad ni el talento de realizar algo que lo apasione. En cuanto a Shinako, aunque parece tener su vida en orden, es aquejada por el fantasma de alguien a quien amó hace mucho tiempo y eso le impide entablar relaciones más románticas con otros. El pasado es embellecido por ambos, son momentos más simples y significativos, pero también es un ancla que les impide avanzar y ver el mundo real con otros ojos. Por el lado de los más jóvenes, Haru y Rou, el pasado ya no importa. Este ya pasó y no puede incidir en lo que quieren hacer por el resto de sus vidas. Ambos trabajan para formar su propio camino y terminan siendo, irónicamente, versiones más maduras de Rikuo y Shinako. Los jóvenes no tienen todas las respuestas y les falta entender muchas cosas, pero eso no significa que tampoco se pueden convertir en modelos a seguir.

Dentro de todo, los personajes principales tienen un desarrollo bastante contundente, aunque algunos son más preferibles que otros. Sin embargo, voy a enfocarme en Haru y Rou. Ella es el mejor personaje de la serie. Alegre, divertida e impulsiva, pero también misteriosa, profunda y dañada. Aunque deje relucir mucho de lo primero, también es un personaje que tiene bastante equipaje encima y eso la hace más interesante todavía. Haru no es un personaje del todo predecible y no podes evitar quererla, debido a que representa al amor más puro e infantil por el que todos habremos pasado. Su personalidad te convence desde el primer capítulo y definitivamente te deja con ganas de más, tanto en el sentido bueno como malo. Pasando a Rou, este me parece el peor personaje lejos. Al principio, su desarrollo era convincente, pero luego dejas de entender qué es lo que realmente busca de Shinako y su personalidad no ayuda mucho. Es todo lo que está mal porque trae la misma sensación infantil de Haru, pero con caprichos e histeriqueos que lo vuelven insoportable. No es totalmente irrelevante para la trama, pero tampoco te importa mucho su existencia.

En cuanto a la animación y la estética, el estudio Doga Kobo trae una visión nostálgica y melancólica de los ’90 (fue una buena decisión mantener la época en la que se basa el manga porque potencia la temática de la serie). Los escenarios cuentan con un estilo fotorrealista bastante limpio, pero que te sacan un poco del contexto. No porque estén mal hechos sino porque utilizan imágenes que no representan a la época. Por ejemplo, en un cine se pueden ver posters de El Señor de los Anillos y Avengers, dos películas que no existían en los ’90. ¿Afectan a la historia o a sus personajes? No, pero confunde un poco. En cuanto al diseño de personajes, este estuvo a cargo de Junichirō Taniguchi y creo que hizo un buen trabajo en modernizarlos mientras se mantenía fiel al estilo de Tõme. Aunque no es una historia que requiera de movimientos ultra dinámicos, explosiones y demás, tengo que admitir que este también estuvo muy bien cuidado con movimientos bastante fluidos y detallados.

En resumen, a pesar de tener solo 12 capítulos con un final algo apresurado, Yesterday Wo Utatte me parece un anime muy interesante si queres alejarte un poco de lo típico. Cuenta con una historia que, más allá de alguna que otra falla, realmente te hace reflexionar junto con sus tan humanos personajes. Tal vez le pegue más a aquellos que vivieron la época, pero en realidad es una serie capaz de trascender el tiempo. Se puede ver por Crunchyroll.

SCORE:

A favor

  • Historia realista sobre la dificultad de crecer.
  • La animación y la estetica.
  • El desarrollo de gran parte de los personajes.
  • Haru.

EN CONTRA

  • Final muy apresurado.
  • Rou.
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